Fui por primera vez en mi vida a clase de yoga. Hay una iniciativa que se llama "Yoga to the people" que ofrece cinco o seis clases al día de yoga a cambio de la voluntad. Por supuesto como todo, tienen un "suggested price" de 10$ pero puedes desde no dejar nada en la cajita a la salida a un dolar o dos a todo lo que quieras...
Llegué allí y le dije al profe: es mi primera clase. Él decidió que con ese entusiasmo no iba a poder dárseme mal y a la salida me dijo que muy bien, así que me fui tan contenta. Volveré seguro. Es más,volveré mañana porque tengo unas agujetas en la espalda espectaculares y todo el mundo sabe que la mejor manera de quitarse las agujetas es: atacar!
Luego me fui a Central Park porque los árboles están empezando a ser de colores así que tenía que ir allí a verlo a lo grande, en persona y hacer miles de fotos. La verdad es que estaba espectacular.
Precioso.
Pasear y leer "El guardián entre el centeno" como catorce años pero ahora en inglés, como debe ser. La única pega es que esta búsqueda incesante e infructuosa de trabajo para estas dos semanas con la caída de la hoja y el paseo sola, fue una tarde inevitablemente melancólica...